ANP rechaza hostigamiento de gremiales a Página Siete

Fuente: Página Siete Digital / La Paz

La Asociación Nacional de la Prensa de Bolivia (ANP) expresó su rechazo al hostigamiento y la agresión de los gremiales a una agencia del diario Página Siete. Además exigió a la Policía la protección de las oficinas del matutino.
Durante tres días, el personal de una agencia del diario Página Siete de La Paz, fue hostigado por comerciantes callejeros que intentaron violentar la oficina como represalia por los informes difundidos acerca de la recaudación de aportes entre sus afiliados, entre 2013 y 2015, que superan los 123 mil dólares, según un reporte de la Unidad de Monitoreo y Vigilancia de la Libertad de Prensa y Expresión en Bolivia.
“Este es el tercer ataque de los gremialistas (comerciantes) contra Página Siete; un trabajador dijo que ya sufrieron antes este amedrentamiento” por manifestantes que portaban botellas de plástico rellenas con piedras. Los trabajadores y la gente que estaba al interior se asustaron y temieron ser víctimas de agresiones”, denunció el medio impreso.

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Desde hace tres semanas, los comerciantes callejeros de La Paz exigen al gobierno municipal de la ciudad que deje sin efecto el registro de vendedores y con ese argumento marchan y bloquean la ciudad.
La semana anterior, un grupo de manifestantes agredió y hostigó a personal de la unidad móvil de la red de televisión ATB, y persiguió a una periodista del diario La Razón Kattya Valdes mientras cubría la protesta.
El periodista de Página Siete, José Antonio Vásquez, relató que el pasado viernes 25 de agosto, un grupo de gremiales gritó consignas para exigir que el periódico demuestre su versión sobre la recaudación de aportes.
El medio sustenta las cifras en documentos que llevan firmas y pertenecen a la organización de comerciantes callejeros.
“Una comerciante intento ingresar en las oficinas, pero fue disuadida por su compañero. El personal del periódico, al ver que uno de los comerciantes quiso ingresar, intentaron cerrar las puertas, pero para no provocar la ira de los gremiales, decidieron seguir trabajando a puertas abiertas”, explicó.